Marta Aliaga (1505-1525)

Soy Marta Aliaga, hija de Cristòfol Aliaga, pelaire, difunto. Estaba prometida a Pere Alcanyís, terciopelero, difunto.

 

Nací en Valencia hace 20 años. Toda mi familia murió a manos de las tropas del conde de Mélito durante la revuelta de la Germanía y ahora, sin oficio ni beneficio, me veo obligada a trabajar en el burdel. Mi padre Cristòfol Aliaga, mis hermanos Mateu, Joan y Andreu, y mi prometido, Pere Alcanyís, se unieron esperanzados a la Germanía como casi todos los menestrales, pero pronto el ánimo se convirtió en desilusión. Mi padre y mis hermanos no regresaron de las batallas de Gandia y Almenara, excepto Andreu, que finalmente murió en Burjassot protegiendo el rey Encubierto. Antes ya había sido cruelmente ajusticiado en Valencia mi prometido, Pere. La mañana siguiente a la decapitación del capitán Vicent Peris fue descubierto en la ciudad junto al alférez Amadet Serrano cuando intentaban salir disfrazados camino de Xàtiva. Quedé sola con mi madre, pero nos confiscaron todos los bienes y la pobre no pudo sobrevivir mucho tiempo. Ningún vecino se atrevía a dirigirse a mí por miedo a que le señalaran como seguidor de la Germanía y, como no encontraba salida a mi pobreza, decidí ofrecer mi cuerpo por los alrededores de la Lonja a todo aquel que estuviera dispuesto a pagar. Ahora la justicia me ha descubierto y me ha recluido en el burdel. Trabajaré allí hasta que el cirujano encuentre en mí el mal francés y muera en pecado llena de pústulas.